Shiatsu

Mientras observaba un río un día, Confucio se dijo a sí mismo: «Todo fluye como este río, sin parar, día y noche.» Según la filosofía oriental todas las cosas deben cambiar y, en efecto, cambian.

Fu Hsi, emperador legendario de China, se dio cuenta del impacto de esta observación alrededor de 2800 BC. Se dio cuenta de cómo los ritmos de la vida eran cíclicos, como el día y la noche alternaban, cómo las estaciones frías eran seguidas por estaciones calientes, y como todos los seres vivos responden a este patrón. Al ver estos «opuestos» como complementarios, Fu Hsi llamó a uno yin y al otro yang. Y es así como surgió el principio unificador del Yin Yang.

Fueron las conversaciones del emperador Huang Di (2697-2597) con su médico Qi Bo lo que, finalmente, pasó a ser la base de la medicina de Asiática. Los conceptos de totalidad, Yin / Yang y los cinco elementos, junto con las teorías sobre los meridianos, órganos, emociones y patógenos, además de los principios de prevención y tratamiento, se han mantenido en uso, hasta la actualidad, en las terapias conocidas como acupresión o digitopuntura y shiatsu.Estas, en lugar de utilizar las puntas de agujas (como en la acupuntura), utilizan la potencia y la sensibilidad de la mano para el tratamiento de enfermedades.

El Shiatsu se originó gracias a la confluencia de «amma», «do-in» y «tuina», masajes tradicionales de la antigua China aprendido por monjes japoneses que estudiaban budismo en China, en el siglo X. La palabra Shiatsu significa «dedo» (shi) y «presión» (atzu), y es una terapia que combina acupresión, masaje y estiramientos. Hoy en día, se practican variados estilos de Shiatsu en el occidente. Todos utilizan los principios básicos pero hacen énfasis en diferentes técnicas o filosofías.

Los tres principios fundamentales que constituyen la base del shiatsu son el Qi, el Yin/Yang y los Cinco Elementos –madera, agua, tierra, fuego y metal. Cada uno de estos elementos está asociado con diferentes órganos, meridianos y con las características del cuerpo. El Qi ( también Chi o Ki) es la fuerza vital detrás de la vida misma y el Yin/Yang son opuestos, inter-dependientes que crean los ciclos de energía y vida. Para una buena salud y armonía, estos tres principios deben estar en equilibrio.

La palabra china Qi se traduce como «aliento». El Qi fluye a través de vías o meridianos en el cuerpo, cuyos nombres se relacionan con los órganos o las funciones del cuerpo. Este sistema de meridianos se enlaza con el sistema nervioso, con el tejido conectivo y con la piel. Se cree que las enfermedades se originan cuando hay estancamientos o bloqueos en el flujo del Qi a lo largo de estos meridianos. Los Tsubos o puntos de acupuntura se encuentran a lo largo de los meridianos. La calidad de la energía dentro de estos puntos se percibe en términos de yin y yang y puede expresarse como jitsu (hiper) o kyo (hipo). Esta distinción determina la naturaleza del tratamiento.

Cuando se está sano, la energía Qi está bien distribuida por todo el cuerpo. Cualquier tipo de enfermedad señala que la energía está fuera de equilibrio. Cuando hay un bloqueo, el Qi no puede alimentar ciertas áreas del organismo y el resultado es que éstas se ven afectadas. En otras palabras, un bloqueo de Qi hace que una parte del cuerpo reciba demasiada energía mientras que otra parte, recibe poco o nada. Si este desbalance no se corrige, los síntomas empeoran progresivamente y las enfermedades se hacen más graves.

A diferencia de la medicina occidental, la cual tiende a enfocarse en los síntomas, los profesionales de la acupresión y del shiatsu consideran la totalidad del individuo. Si la raíz del problema se corrige -una mala digestión, calor excesivo, mala circulación, depresión, etc.- , los síntomas también se resuelven.

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