Samuel Hahnemann, el padre de la Homeopatía

La homeopatía es una forma de medicina que trata todos los aspectos del paciente y no sólo sus síntomas. Se basa en la teoría del «dolor similar» lo que significa que los tratamientos son similares a la enfermedad que suponen curar.

Si bien las raíces de la homeopatía se remontan al siglo 5 AC y al médico griego Hipócrates, la homeopatía moderna tiene aproximadamente 200 años y fue creada por el médico, químico y escritor Samuel Hahnemann.

Hipócrates es conocido como el padre de la medicina moderna y fue la primera persona que propuso el tratamiento de enfermedades mediante el uso de un remedios que producen síntomas similares a aquellos que se están tratando de curar. A finales de 1700 y principios de 1800, Samuel Hahnemann desarrolló un sistema de medicina que proponía que una sustancia y una enfermedad los cuales causan síntomas similares, pueden cancelarse el uno con el otro. El llamó a su sistema medicina Homeopática, basado en las palabras griegas «homios» = palabras y «pathos»= igual y sufrimiento.

Muchas de las fuentes de los remedios homeopáticos son en sí mismo venenosos: veneno de abejas o veneno de serpiente de cascabel, por ejemplo. Lo que las hace útiles como remedio es la dilución. Los remedios se diluyen hasta el punto en que muy poco del ingrediente original queda presente garantizando que sean seguros pero y eficaces.

La Homeopatía presupone que las persona poseen energía o fuerza vital. Esta fuerza vital puede ser debilitada por la falta de ejercicio, malos hábitos alimenticios, contaminantes en el medio ambiente, inclusive por problemas hereditarios. Los remedios están diseñados de tal forma que permiten que el cuerpo se cure a si mismo.

La homeopatía considera los síntomas como una señal positiva de que el cuerpo está luchando contra la enfermedad. Los tratamientos no tratan de detener los síntomas, más bien, están diseñados para apoyar el proceso de curación. En algunos casos, los síntomas pueden empeorar antes de mejorar.

Hay tres principios que se utilizan cuando se prescriben remedios homeopáticos. El principio de los «semejantes» indica que una sustancia en grandes dosis que causa síntomas similares a la enfermedad a tratar negará o curará la enfermedad cuando se toma en dosis mínimas. El principio de las «dosis mínimas» indica que múltiples diluciones de una sustancia que causa síntomas similares a los de la enfermedad que se trata de curar permite que la misma sea sea eficaz sin tener efectos secundarios. El principio de la «prescripción para el individuo», indica que la persona debe ser ser tratada en su conjunto, es decir que los síntomas no deben ser considerados como factores aislados. Es por esta razón que diferentes remedios se pueden prescribir para diferentes personas que presentan síntomas similares.

Si decide consultar con un homeópata, su primera visita durará mucho más tiempo que la visita al médico convencional. El homeópata le hará muchas preguntas para determinar su estado general de salud y la mejor manera de tratar sus síntomas. Una vez que le prescriba un remedio, se requerirá de visitas de seguimiento para determinar la eficacia del tratamiento.

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