¿Sabes qué es Melasma, qué lo causa y qué puedes hacer?

El melasma (de la palabra griega «melas», que significa ‘negro’) es una hipermelanosis circunscrita a la piel expuesta al sol.

Se presenta como máculas (manchas) simétricas e hiperpigmentadas y de borde irregular. Las localizaciones más comunes son las mejillas, el labio superior, el mentón y la frente, aunque otras áreas expuestas al sol también puede, en ocasiones, verse involucradas.

Aunque el melasma puede afectar a cualquier raza, es mucho más común en personas de pieles más oscuras, sobre todo de Asia oriental o de origen hispano y que viven en zonas con exposición intensa de radiación solar ultravioleta. Es mucho más común en las mujeres, durante sus años reproductivos, pero aproximadamente el 10% de los casos se producen en hombres.

La fisiopatología de la melasma aún no se entiende con exactitud, pero hay ciertos factores que parecieran estar implicados en esta condición. Se cree que el mecanismo de inducción de melasma puede estar relacionado con la presencia de receptores de estrógeno en los melanocitos que estimulan a las células para que produzcan más melanina. El papel de la actividad hormonal de la mujer ha sido sugerido como una de las causas debido a la frecuencia de ocurrencias de melasma durante el embarazo, en mujeres que toman píldoras anticonceptivas o que reciben terapia de reemplazo de estrógeno. En el caso de los hombres, la ocurrencia es mayor en aquellos que reciben tratamiento con estrógeno para el cáncer de próstata.

Otros factores implicados son los medicamentos fotosensibilizantes y anticonvulsivos, la disfunción de la tiroides o de los ovarios y el uso de ciertos productos cosméticos. Otro de los factores de importancia en el desarrollo del melasma es la exposición a los rayos ultravioleta.

Dependiendo de la historia natural de las lesiones, el melasma puede clasificarse en dos tipos: transitorio o persistente. El tipo transitorio desaparece al cabo de un año del cese de los estímulos hormonales (embarazo o píldoras anticonceptivas). El tipo persistente sigue presente más de un año después de que se elimina el estímulo hormonal y es, usualmente, causada por la acción de los rayos UV.

No existe una terapia específica, universalmente eficaz, para esta condición. La mayoría de los casos son tratados con agentes tópicos, utilizados solos, o en combinación pero éstos pueden resultar muy irritantes para la piel. Otras modalidades de tratamiento son las exfoliaciones o «peelings» químicos o terapias de luz y láser.

¿Qué hacer?

Lo primero que se debe hacer es un estudio minucioso sobre los posibles factores precipitantes o agravantes de la enfermedad -anticonceptivos u otras preparaciones hormonales, medicamentos fototóxicos y anti-convulsivos, el uso de ciertos productos cosméticos. Segundo, tomar medidas para evitar la sobre exposición al sol (cremas, bloqueadores solares, etc.).

Ahora bién, existen estudios clínicos recientes los cuales han determinado como muy promisorio la aplicación tópica y el consumo por via oral de los siguientes agentes:

  • Acido ascórbico: El ácido ascórbico tiene propiedades antioxidantes y afecta a la melanogénesis mediante la reducción de la dopaquinona a DOPA, la prevención de producción de radicales libres y la absorción de la radiación ultravioleta. El ácido ascórbico puede desempeñar un papel importante en el tratamiento del melasma, ya que está casi desprovisto de efectos secundarios y puede ser utilizado solo o en terapia de combinación.
  • Niacinamida: La niacinamida (nicotinamida), la forma de amida biológicamente activa de la niacina (vitamina B3), puede reducir la pigmentación al prevenir la transferencia de melanosomas de los melanocitos a los queratinocitos. En estudios clínicos, la niacinamida disminuyó significativamente la hiperpigmentación después de cuatro semanas de uso.
  • Derivados de regaliz: El Regaliz es la raíz de la hierba perenne Glycyrrhiza glabra. El glabridin es un derivado del extracto de regaliz, soluble en aceite, que inhibe la activación de la enzima productora de pigmento. En un ensayo clínico con Liquiritin, otro derivado de regaliz, también se demostró que puede ser útil en el tratamiento de melasma.
  • Los flavonoides: Los flavonoides son compuestos polifenólicos de origen natural que tienen propiedades anti-inflamatorias, antioxidantes, antivirales y anticancerígenas. Muchos compuestos de flavonoides derivados de plantas tienen efectos hipopigmentarios aunque sus funciones están todavía bajo investigación. Algunos de estos compuestos son la catequina conjugada con el ácido gálico (hojas de té verde), el ácido elágico (té verde, fresa, eucalipto, etc), el andaloesin (árbol de aloe).

Receta de la medicina popular

Según la medicina popular, hay muchas mascarillas para reducir las manchas de Melasma, de manera suave y natural, que se pueden realizar utilizando una combinación de varios de los siguientes ingredientes:

  • Jugo de limón: aclara la piel de forma natural y tiene propiedades astringentes.
  • Leche entera: contiene ácido láctico y calcio que ayuda a exfoliar y suavizar la piel.
  • Cúrcuma: es una especia que puede reducir la melanina, tiene excelentes propiedades antioxidantes y también es ideal para el acné.
  • Té verde en infusión, jugo de pepino, jugo de tomate.
  • Papaya y sábila.
  • Polvo de sándalo: probablemente, el único ingrediente que no encuentre en la cocina, pero si en alguna tienda de productos naturales.

Mezcle partes iguales de cada ingrediente (4 o 5 de la lista anterior) y revuelva hasta formar una pasta. Aplique en la cara y deje hasta que se seque (aproximadamente 15-20 minutos). Luego, humedezca un poco la máscarilla y a lave su rostro con movimientos circulares. Enjuague bien y seque. Si utiliza una mezcla que contenga cúrcuma, su cara puede terminar un poco amarillenta, pero con un poco tónico facial el color se removerá por completo.

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