¿Qué tipo de cuerpo tienes: manzana, pera o reloj de arena?

¿Has notado cómo algunas personas tienen grandes vientre pero piernas delgadas, o cómo las mujeres tienden a almacenar la grasa en los muslos, caderas y gluteos?

Estos son ejemplos de “distribución de grasa”, lo cual se refiere a la ubicación en la que el cuerpo guarda la grasa, independientemente del peso de la persona. Esto es importante porque el lugar donde el cuerpo almacena la grasa puede ser un indicador de riesgo de salud.

Relación cintura-cadera para la estimación de riesgos de salud

La relación cintura-cadera (C-A-C) es una medida común de distribución de grasa. La relación C-A-C nos puede ayudar a darle seguimiento al progreso de pérdida de peso y también sirve para advertirnos sobre riesgos de salud relacionados con el sobrepeso, como por ejemplo, la diabetes, los accidentes cerebro-vasculares y enfermedades cardíacas. De hecho, según un estudio publicado en el “American Journal of Clinical Nutrition”, se reportó que para algunos grupos de edad, la relación C-A-C es mejor indicador de riego de mortalidad que el índice de masa corporal (IMC) el cual compara la altura con el peso.

¿Cómo calcular la relación cintura-cadera?

Muy fácil. Utilizando una cinta métrica, nos medimos la cintura (en la circunferencia más pequeña de la cintura natural, por lo general justo por encima del ombligo) y las caderas (en la parte más ancha de los gluteos). Para determinar la relación C-A-C, dividimos la medida de la cintura entre la medida de las caderas.

Comparemos los resultados con los de la tabla presentada a continuación, que es diferente para hombres y mujeres:

{tabulizer:style[gr.alterora.elemental_1_orange.css]}

Mujeres Riesgo Estimado Tipo de Cuerpo
0.80 o menos Bajo Pera
0.81 a 0.85 Moderado Reloj de Arena
+0.85 Alto Manzana

{tabulizer:style[gr.alterora.elemental_1_orange.css]}

Hombres Riesgo Estimado Tipo de Cuerpo
0.95 o menos Bajo Pera
0.96 a 1.0 Moderado Reloj de Arena
+1.0 Alto Manzana

A pesar de que toda la grasa del cuerpo está hecha del mismo “material”, donde se almacena puede hacer una gran diferencia tanto en el riesgo que significa para nuestra salud, así como para determinar que tan fácil o difícil será perderla.

Tipos de Distribución de grasa corporal

Forma de pera (bajo riesgo de salud)

Si tu cuerpo es tipo “pera”, entonces tiendes a llevar la mayor parte de tu peso en las caderas, muslos y gluteos. La mitad inferior del cuerpo, como sitio de almacenamiento de grasa, es preferible a otras ubicaciones. Las investigaciones demuestran que la grasa en esa parte del cuerpo puede, inclusive, protegernos de enfermedades cardiovasculares. En un estudio de 1.356 mujeres, entre las edades de 60 y 85 años, se determinó que las personas con exceso de grasa en los brazos, piernas, caderas y gluteos tienen menos riesgo de sufrir aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) que aquellos que almacenan la grasa corporal en la zona abdominal y otras partes centrales del cuerpo.

Forma de manzana (alto riesgo de salud)

Si tiendes a engordar en la parte superior del torso y la zona abdominal, entonces tienes forma de manzana. Las personas con forma de manzana usualmente tienen más peso alrededor de la cintura (comúnmente conocida como “barriga”) y tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y diabetes que las personas en forma de pera.

Forma de Reloj de Arena (riesgo moderado)

Pero ¿qué pasa con las personas que no son ni peras ni manzanas? Estas son menos comunes y presentan mayores riesgos de salud que una persona en forma de pera, pero algo inferior a una persona con verdadera forma de manzana.

¿Qué hacer?

En primer lugar, hay que aceptar que no hay manera de cambiar el lugar donde el cuerpo almacena la grasa porque la ubicación está determinada por la genética. Si tu cuerpo pertenece al grupo “manzanas”, siempre serás una manzana, aunque pierdas algunos kilos. La pérdida de peso no puede cambiar la forma de tu cuerpo, pero si reducir su tamaño.

En segundo lugar, también hay que aceptar que no hay manera de perder peso en áreas específicas del cuerpo. Por ejemplo, los ejercicios abdominales pueden fortalecer los músculos del abdomen, pero no necesariamente quemar la grasa del vientre; correr utiliza la mitad inferior del cuerpo, pero eso no significa que sólo se quemará la grasa de las piernas. La mejor manera de deshacerse del exceso de grasa, independientemente de dónde se encuentra almacenada, es a través del ejercicio cardiovascular regular y una dieta saludable. El ejercicio cardiovascular (aeróbico) quema grasa de todo el cuerpo. Sin embargo, si tiendes a almacenar grasa en un área determinada (manzana o pera) puede tomar más tiempo perder la grasa de esa zona específica. La constancia en las rutinas de actividad física y mantener un peso saludable, son las únicas maneras de reducir el riesgo de problemas de salud en el futuro.

Por último, no hay que temerle a los entrenamientos de fuerza. Es un error muy común (especialmente entre las mujeres) creer que el entrenamiento de fuerza (por ejemplo, levantamiento de pesas) resulta en “abultamiento” de las zonas problemáticas. Esto es un mito. De hecho, las mujeres son más propensas a tonificar sus músculos con los entrenamientos de fuerza. Las investigaciones han demostrado que las mujeres pueden añadir hasta un 30% de masa muscular y terminar luciendo más esbeltas y sintiéndose más fuertes y más firmes.

Un programa completo de ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza, junto con una dieta sana, te ayudará a perder grasa en general. No importa cuál sea tu forma, mantener un peso saludable reduce en gran medida el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con la obesidad.

Te recomendamos