¿Qué es Medicina Integrativa?

La medicina integrativa es una nueva forma de entender la salud y la enfermedad. Abarca las mejores terapias convencionales y alternativas pero es mucho más que una simple mezcla de técnicas terapéuticas.

Integrar significa componer un “TODO” y el rasgo distintivo de la medicina integrativa es la aplicación de la ciencia para prevenir o tratar la enfermedad curando a la persona que está enferma, en vez de tratar solo la enfermedad.

Las persona tienen relaciones sociales, creencias y sentimientos, recuerdos y expectativas, sentido de identidad, patrones alimenticios (en la antigua Grecia se llamaba “Diaita” – el precursor a nuestra palabra “dieta”), de descanso y de ejercicio, tienen hábitos personales, ocupaciones, un entorno y sistemas internos de desintoxicación y sanación o reparación. Estos son precisamente los aspectos de la persona que la Medicina Integrativa intenta apoyar mediante la aplicación de estrategias que han sido científicamente validadas.

Medicina Convencional vs. Sistemas de Medicina Alternativa

La Medicina Convencional está organizada en torno a la “teoría de las enfermedades”, la cual postula que una persona se enferma porque contrae enfermedades. De acuerdo a este modelo, las enfermedades son vistas como entidades independientes que pueden ser analizadas y entendidas sin tomar en cuenta a la persona a quien aflige o el entorno en el que se producen. Los tratamientos convencionales son tratamientos para las enfermedades y no para las personas. La mayoría de los fármacos empleados en la medicina convencional están diseñados para actuar como camisas de fuerza químicas que evitan que las células del cuerpo realicen alguna función que se encuentra en híper-actividad. Los efectos secundarios de estos fármacos son una extensión directa de sus acciones y pueden llegar a ser fatales.

Por otro lado, los sistemas de medicina alternativa proporcionan una perspectiva que revierte la filosofía de “todo para todos”. Los sistemas alternativos de curación, sean antiguos o modernos, comparten una característica común que los separa de la medicina convencional. Todos enfocan la enfermedad como un evento dinámico en la vida de un individuo, un problema de equilibrio e interrelación, el resultado de la falta de armonía entre la persona enferma y su entorno. Este enfoque se conoce como “comprensión biográfica”. Según este concepto, la “enfermedad” en sí no tiene una realidad independiente. El trabajo del sanador no es la de identificar y tratar la entidad de la enfermedad, sino la de caracterizar la falta de armonía de cada caso particular, a fin de que pueda ser corregida. Estas desarmonías son descritas de manera diferente en diferentes culturas y diferentes terapias. El lenguaje que los describe puede que sea mágico o naturalista, pero el diagnóstico y el enfoque terapéutico está siempre dirigido a la persona que está enferma en el contexto en que se produce su enfermedad.

La Medicina Integrativa percibe enfermedad de manera biográfica y al mismo tiempo utiliza la invaluable información de gran alcance de la ciencias biológicas y conductuales para ayudar a describir las diversas desarmonías que atentan contra la salud de cada individuo. Estas perturbaciones se originan, casi en su totalidad, gracias a las condiciones dietéticas, ambientales o sociales específicas de cada persona.

La Medicina Integrativa fue ideada con la finalidad de capacitar a las personas para que mejoren su salud mediante la mejora de los cuatro pilares de curación: las relaciones interpersonales, la Diaita, el medio ambiente y su sistema interno de desintoxicación y sanación.

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