Problemas emocionales: regresando a lo básico

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En 2013, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que a nivel mundial, 1 de cada 4 personas (25%), sufría de algún tipo de trastorno emocional o mental.

Estos problemas pueden dar lugar a dificultades con el sueño, incapacidad para lograr estados de relajación, ansiedad injustificada, estrés y muchos otros problemas de salud que requieren de diagnóstico y tratamiento adecuados. Auto educarnos acerca de las diversas formas de trastornos de salud mental nos permite ver los signos tempranos de alerta de modo que podamos buscar la ayuda necesaria.

La medicina convencional, al estar muy ligada a las compañías farmacéuticas, recurre a correcciones instantáneas. Los medicamentos recetados a menudo desempeñan un papel importante en estas ayudas instantáneas convirtiéndose en las soluciones más comunes para este tipo de condiciones. Para muchos, es más fácil tomar una pastilla que llegar al fondo de los problemas. Sin embargo, algunos de los somníferos, ansiolíticos y medicamentos contra la depresión más recetados usualmente vienen acompañados de una larga lista de efectos secundarios.

Antes de recurrir a enfoques farmacéuticos tradicionales, es importante entender que existen otros métodos de tratamiento que no requieren de medicamentos. Lo más sorprendente sobre estos métodos es que no son nuevos sino que habían sido olvidados y reemplazados por tratamientos medicamentosos debido a la creencia de que los resultados son siempre más inmediatos.

Si experimentamos algunos de los problemas de salud emocional más comunes como, por ejemplo, ataques de pánico, depresión o trastornos del sueño, es importante regresar a lo básico. Pasar más tiempo al aire libre, hacer ejercicio y comer una dieta saludable son algunos de los más maravillosos potenciadores del estado de ánimo conocidos por el hombre. Lamentablemente, la mayoría de las personas ignoran este consejo y salen corriendo en búsqueda de otra píldora. Organizar mejor nuestras vidas y hacer del sueño una prioridad es otra clave importante para sentirnos mejor. Si intentamos despertar e ir a la cama siguiendo el horario del sol, nuestro cuerpo se sintonizará con los ritmos naturales de la tierra. Obtener la cantidad adecuada de sueño tendrá un impacto increíble en nuestra salud mental y emocional.

Adicionalmente, es recomendable, sobre todo para las personas propensas a desarrollar trastornos emocionales, buscar mitigadores naturales del estrés. Ya sea que elijamos hacer Yoga, tocar algún instrumento, escribir en un diario o meditar, es importante que disfrutemos sinceramente de estas actividades y que recurramos a ellas de manera regular. Pasar más tiempo al aire libre durante las horas de la mañana optimizará nuestros niveles de vitamina D y esto mejorará nuestro estado de anímico de forma natural y sin medicamentos peligrosos.

Otro enfoque para el tratamiento de la depresión -considerada uno de los trastornos principales de salud mental- es cambiar nuestra perspectiva sobre la vida. El propósito de este enfoque consiste en reprogramar las respuestas negativas sobre los acontecimientos cotidianos de modo que nos sintamos en control. Hablar con algún profesional de la salud nos ayudará a encontrar las raíces del estrés y la ansiedad de modo que podamos recobrar la paz en nuestras vidas. En algunos casos, inclusive, un cambio laboral o en nuestras relaciones personales es todo lo que se necesita para encontrar alivio a los problemas emocionales que nos debilitan.

Hay campamentos y retiros para adolescentes y adultos que están ganando popularidad porque le dan la oportunidad a las personas de estar lejos de las situaciones estresantes de la vida mientras están bajo la mirada atenta de especialistas capacitados que pueden analizar con claridad las causas de nuestros problemas. Estos mentores pueden ayudarnos a recuperar el control de nuestras vidas y encontrar soluciones saludables para muchos de los trastornos emocionales más comunes.

Ahora bien, si estamos experimentando, y con demasiada frecuencia, algunos de los síntomas antes mencionados y si tenemos pensamientos que nos puedan llevar a hacernos daño a nosotros mismos o a otros, es muy importante visitar a un psicólogo o a un terapeuta que nos ayude a descartar algunas condiciones de salud serias que podrían requerir de tratamientos inmediatos.

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