Primeros Auxilios con remedios homeopáticos

El principio básico de la medicina homeopática es que una pequeña dosis de una sustancia ayudará a curar lo mismo que causa en caso de sobredosis. Aunque este principio puede ser difícil de entender, en realidad tiene mucho sentido.

La fisiología y la biología moderna confirman la premisa básica de la homeopatía, la cual reconoce que los síntomas son los esfuerzos del organismo para adaptarse al estrés o una infección. Por lo tanto, los síntomas son entendidos como la forma en que el “cuerpo-mente” intenta, aunque no siempre con éxito, restablecer la homeostasis o el equilibrio. Dado que los síntomas son los mejores esfuerzos del organismo para tratar de curarse a sí mismo, lo mejor es evitar suprimirlos y, más bien, ayudar y estimular los procesos de defensa del organismo.

Los remedios homeopáticos son capaces de estimular el sistema de defensa, ya que, al igual que las vacunas convencionales y los tratamientos contra las alergias, suministran pequeñas dosis de aquello que causa una condición de salud con el fin de estimular el sistema inmune. Los medicamentos homeopáticos, sin embargo, se diferencian de éstos en que se prescriben de forma personalizada, se administran en dosis mucho más pequeñas y menos tóxicas y se utiliza tanto para la prevención como para el tratamiento de las enfermedades.

Los siguientes medicamentos son los más utilizados (internamente) para las condiciones típicas de primeros auxilios.

ARNICA: shock o trauma por lesión; shock quirúrgico, lesiones musculares

Este remedio está de primero en la lista ya que es un medicamento por excelencia para el shock o trauma de cualquier lesión. Primero es necesario tratar el shock de una persona lesionada, al menos que la lesión sea muy leve o si la persona está sangrando profusamente, en cuyo caso lo primordial es detener la hemorragia de inmediato. Como ARNICA es el primer medicamento que se receta para numerosos tipos de lesiones, es el medicamento más comúnmente usado en primeros auxilios. Ayuda a aliviar el dolor, disminuye la hinchazón, y promueve la curación. ARNICA es un excelente remedio para lesiones musculares, sobre todo cuando hay dolor por sobre-esfuerzo.

También es un excelente medicamento para antes o después de una cirugía ya que el cuerpo experimenta un estado de shock debido a estos procedimientos médicos. Se utiliza también antes y después de la cirugía dental, y antes, durante y después del parto, para ayudar a la madre y al lactante a hacer frente a la conmoción y el estrés del nacimiento.

HYPERICUM: Lesiones de los nervios

El HYPERICUM es recomendado para lesiones de los nervios o para aquellas partes del cuerpo lesionadas con muchas ramificaciones nerviosas (dedos, dedos de los pies, columna vertebral). Generalmente, este tipo de lesiones se presenta con dolores agudos y punzantes, y la parte lesionada es muy sensible al tacto. El HYPERICUM también es bueno para viejas lesiones nerviosas que persisten en el tiempo.

URTICA URENS : Quemaduras

Como se puede predecir en base a la ley de los similares, la URTICA URENS es el medicamento de elección para quemaduras (la ortiga, en su estado natural, provoca quemaduras por contacto con la planta). Este remedio en aplicación externa también es útil para disminuir los dolores de las quemaduras y para promover la curación. Para este tipo de aplicación, debe diluirse una parte de URTICA URENS con diez partes de agua.

LEDUM: Heridas punzantes; picaduras de insectos

El LEDUM es la mejor medicina para heridas punzantes, ya sea de una aguja, un clavo u otro objeto afilado. Los pinchazos profundos o punciones con objetos oxidados requieren de atención médica inmediata, pero esto no debe retrasar la toma de LEDUM que no tiene efectos secundarios y que puede ser útil en la curación de heridas y en la prevención del tétano. El LEDUM también es comúnmente prescrito para picaduras de insectos y mordeduras de animales. Es aplicable también para personas con contusiones graves (ojos negros o golpes con objetos firmes), especialmente si la parte afectada se siente fría y se siente aliviada por aplicaciones frías.

RHUS TOX: Esguinces o distensiones musculares

Aunque algunas personas se estremecen cuando oyen mencionar a la hiedra venenosa, éste es un medicamento homeopático prescrito con mucha frecuencia (en dosis homeopática no tóxicas!). Es un excelente remedio para ciertos tipos de enfermedades de la piel, así como para muchas otras enfermedades, entre ellas, la ruptura de ligamentos y tendones. Debido a esto, es el medicamento más comúnmente indicado para esguinces y torceduras, especialmente aquellas que se sienten peor con el movimiento inicial, pero que mejoran con el movimiento constante. También es un medicamento que se administra para articulaciones dislocadas.

RUTA: Esguinces severos, lesiones en los huesos

La RUTA es el medicamento que se prescribe para esguinces graves, cuando la persona tiene un tendón desgarrado, división de ligamentos o periostio (revestimiento de los huesos) magullado. También es el medicamento más comúnmente indicado para lesiones recientes o antiguas de rodilla o codo. Como tal, es uno de los medicamentos recetados para personas que sufren de “codo de tenista”.

SYMPHYTUM: Fracturas, lesiones faciales

Al igual que los herbolarios, los homeópatas recetan SYMPHYTUM en casos de fracturas. Los homeópatas, sin embargo, utilizan dosis potenciadas en lugar de infusiones o cataplasmas. Aunque las fracturas requieren de atención médica, el SYMPHYTUM aliviará el dolor y promoverá una curación rápida de la fractura. Además de su aplicación en fracturas, el SYMPHYTUM es también una buen remedio para lesiones del globo ocular, par los huesos alrededor de los ojos y los pómulos.

Los siguientes medicamentos son los más utilizados (externamente) para las condiciones típicas de primeros auxilios.

CALENDULA: Cortadas, abrasiones, quemaduras

La tintura de CALENDULA (en una base de alcohol), gel, spray, y ungüentos, son aplicaciones externas muy valiosas en el tratamiento de cortaduras y abrasiones. Se sabe que la CALENDULA tiene propiedades antisépticas debido a su contenido de yodo orgánico. La CALENDULA ayuda a detener el sangrado, inhibe la infección, y promueve la granulación de tejidos para ayudar a sanar las heridas y quemaduras. La TINTURA CALENDULA no debe aplicarse directamente sobre una cortadura ya que su contenido de alcohol puede causar mucho ardor. Lo mejor es diluir la tintura con un poco de agua o, en su lugar, se puede aplicar en gel, aerosol o pomada.

Nota: La CALENDULA funciona tan rápidamente en la curación de la piel que no se recomienda para su uso en cortes profundos ya que, a veces, puede cerrar y curar la piel exterior antes de que los tejidos subyacentes hayan saneo completamente.

HYPERICUM: Cortadas profundas, heridas infectadas

El HYPERICUM en tintura se recomienda para el tratamiento de cortes profundos, ya que ayuda a sanar las estructuras internas, así como la piel. También tiene la capacidad de cerrar heridas abiertas y por lo tanto a veces evita la necesidad de puntos de sutura. El HYPERICUM también se utiliza como antiséptico de heridas infectadas. La Calendula, en comparación, es principalmente buena para cortes limpios, no infectados. La tintura de HYPERICUM, también en base de alcohol, debe ser diluida antes de la aplicación.

Reglas generales para determinar la Dosificación

Las personas que se están iniciando en la homeopatía deben utilizar remedios de sexta potencia (escrito en la parte inferior como “6x” o “6c”) o de 30ava potencia (“30x” o “30c”).

Las personas heridas tienden a necesitar dosis más frecuentes justo después de una lesión. Se puede requerir de un medicamento cada 30 a 60 minutos, inmediatamente después de una lesión grave. Después de un par de horas, la frecuencia de la dosis puede disminuir a cada 2 ó 4 horas, dependiendo de la severidad del dolor. Las dosis cada 4 horas o 4 veces al día son comunes cuando una persona tiene una lesión no muy grave. Generalmente no se tendrá que tomar un medicamento por más de 4 días, con excepción de las fracturas o esguinces severos, donde de 1 a 3 dosis diarias, durante 5 a 7 días, son comunes. El principio básico es: cuanto más grave es la condición, más frecuentes serán las dosis.

Es importante recordar que un medicamento homeopático sólo debe tomarse siempre y cuando la persona experimente dolor. La idea básica es tomar tan poco de la medicina como sea posible y sin embargo, lo suficiente como para aliviar el dolor y estimular los propios poderes curativos.

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