Preservando tus propias hierbas

Secar hierbas es algo que cualquier cocinero, jardinero o aficionado al bricolaje debe tener en su arsenal de habilidades.

Puedes ahorrar dinero y por supuesto, tener hierbas con mucho más sabor que las que venden en las tiendas. Después de todo, las hierbas secas no duran por siempre, y nunca se sabe por cuánto tiempo han estado sentadas en los estantes. Además, es muy fácil, siempre y cuando se sepas lo que se estás haciendo. Diferentes hierbas requieren diferentes técnicas; algunas hierbas comunes no responden bien a los métodos tradicionales de secado.

Secado de hierbas: Los Fundamentos

No importa qué método de secado utilicemos, hay algunos pasos básicos que siempre se deben seguir.

  1. Si la recolección de hierbas la realizas directamente desde el jardín, asegúrate de recogerlas en su mejor momento, cuando su sabor es más fuerte. Para la mayoría de las hierbas, esto significa que se deben recoger cuando los brotes apenas han aparecido, pero aún no se han abierto totalmente.
  2. Las hierbas que se deben secar son las hierbas frescas. Remueve las hojas amarillentas, secas o que no se vean saludables.
  3. Lava bien las hierbas antes de comenzar el proceso de secado. Deja correr agua potable sobre los tallos para eliminar cualquier suciedad y seca bien con una toalla de papel. Las hierbas deben estar total y completamente secas antes de iniciar el proceso de preservación.

Métodos

Secado en manojos

Sirve para la mejorana, lavanda, cebollino, salvia, orégano, romero, menta, hierba gatera, toronjil

Método: Amarra entre 5 a 8 tallos juntos en un manojo y colócalo en una bolsa de papel, las hojas se deben extender hacia fuera de la abertura. Cuelga la bolsa, boca abajo, en un lugar oscuro y cálido, con buena circulación de aire. La temperatura debe estar entre 21 a 26 grados C°. Deja que se sequen de dos a cuatro semanas, chequeando periódicamente para asegurarte de que el paquete no se ha aflojado.

Secado en Bandeja / rejilla

Sirve para: Albahaca, eneldo, perejil, cilantro, tomillo, orégano, romero.

Método: Retira los tallos. Con mucho cuidado, corta las hojas grandes en trozos pequeños. Coloca sobre una bandeja o rejilla de tela metálica. Si vas a apilar varias bandejas, coloca un espaciador entre ellas para que haya circulación de aire. Coloca en un lugar oscuro y cálido y agita todos los días hasta que las hierbas se hayan secado completamente.

Secado de Horno

Sirve para: Albahaca, laurel, menta, salvia.

Método: Este método funciona sólo con hornos de gas. En una bandeja, coloca las hojas individuales de modo que no se toquen entre si. Puedes colocar varias capas de hierbas utilizando una toalla de papel entre cada una de ellas. Sin encender el horno, coloca la bandeja dentro y deja toda la noche.

Otros métodos de secado

Deshidratador: Si tienes un deshidratador de alimentos, esta es la mejor opción.

Secado al sol: A pesar de que se puede hacer, es necesario tener las condiciones ambientales adecuadas. Utilice este método sólo si vives en un ambiente cálido (pero no demasiado caliente), seco, con una temperatura inferior a 37-38 °C y con una humedad inferior al 60 por ciento. No lo coloques las hierbas directamente bajo la luz solar, ya que el color y el sabor se desvanecerán.

Microondas: Aunque fácil y rápido, la calidad de las hierbas sufrirá enormemente.

Almacenamiento

Después que las hierbas se han secado, revisa y desecha cualquier hoja que pueda tener moho. Desmenuza si es necesario y guarda en un frasco hermético. Almacena en un lugar fresco y seco, para que mantengan su sabor durante el mayor tiempo posible. Aunque se ven más bonitas en el mostrador, se mantienen mejor y por más tiempo guardadas en el armario. Usa dentro del siguiente año. Escribe la fecha de caducidad indicada en el envase.

Otras formas de conservar hierbas

Congelación: Congelar hierbas delicadas como la albahaca, el cebollino y el perejil es una fantástica manera de preservar su sabor fresco. Puede hacer un puré con un poco de agua en la licuadora, verterlo en bandejas de cubitos de hielo y congelar. Una vez que los cubitos se puedan remover de la hielera, colócalos en una bolsa para congelador, para su uso posterior.

Vinagre de hierbas: Coloca hierbas frescas en un tarro con tapa y cubre con vinagre blanco. Sella bien y deja reposar durante unas 4-6 semanas en un lugar fresco y seco.

Aceite de hierbas: No es recomendable en el caso de hierbas frescas debido a la posibilidad de la proliferación de la bacteria de botulismo.

Mantequilla de hierbas: Es una manera deliciosa y que ofrece muchas posibilidades de preservas las hierbas.

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