Pregunta: ¿Es peligroso nadar después de comer?

Respuesta:

Los estudios al respecto afirman que no es peligroso pero si puede resultar en situaciones muy incómodas y hasta dolorosas.

Es cierto que la sangre fluye hacia el estómago después de hacer una comida grande pero tenemos suficiente sangre como para que todos nuestros sistemas orgánicos ejecuten sus labores, aún después de una buena comida. De hecho, es común que los nadadores competitivos coman algo inmediatamente antes de una competencia con el fin de obtener la energía necesaria para mejorar su rendimiento. También es cierto que, durante el ejercicio, nuestro cuerpo produce adrenalina. Esta ayuda a transportar el oxígeno a los músculos que más lo necesiten. Aún así, en el supuesto caso que a un nadador le diera un calambre mientras nada, lo más probable es que éste no sea lo suficientemente severo como para causar un accidente por ahogamiento.

Por supuesto, como con toda la sabiduría popular, hay algo de veracidad en este consejo típico de abuelas. Hay una diferencia importante, en términos de cantidad, tipo y velocidad de digestión, entre los alimentos que escogemos ingerir. Los carbohidratos simples, por ejemplo los de una bolsa de papas fritas, se descomponen mucho más rápido que las grasas o las proteínas de una hamburguesa grande. Si comemos en exceso, quizá chapotear en la piscina no nos haga daño, pero podría no ser una mala idea esperar un poco antes de participar en cualquier actividad de nado que sea extenuante.

Una teoría sugiere que los calambres son causadas por el peso del estómago lleno, que tira de los ligamentos que lo sostienen en su lugar. Sea o no verdad, es un hecho que, un estómago lleno puede hacer que cualquier deportista se sienta muy incómodo, y en algunos casos, incluso, puede hasta provocarle vómitos.

Por lo tanto, mientras no se esté hablando de batir records mundiales de distancias en nado, es perfectamente seguro zambullirse y chapotear en la piscina. Recuerda siempre mantener un ojo en los niños mientras estén cerca del agua – hayan o no, comido antes.

El Peligro Real

Nadar después de comer es, a lo sumo, incómodo. Nadar después de beber alcohol, sin embargo, puede ser realmente mortal. Además de que los tiempos de reacción son más lentos, el alcohol genera falta de coordinación. También aumenta la probabilidad de que se sufra de un espasmo de las cuerdas vocales, si el agua entra en la traquea y bloquea las vías aéreas. La mitad de las muertes de adolescentes y adultos reportadas durante actividades recreativas acuáticas, están directamente relacionadas con consumo de alcohol.

En una tarde de piscina o playa, recuerda: Está bien decir «sí» a las hamburguesas, pero es sabio decirle «no» a las bebidas acohólicas.

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