Piel hermosa con leche

Todo el mundo sabe que la leche es buena para la salud y para la formación de huesos fuertes y sanos. Pero resulta que la leche no es sólo beneficiosa para la salud; también es un ingrediente fabuloso para el cuidado de la piel.

Cleopatra, la reina de Egipto, era famosa por su hermosa piel. Su secreto era que tomaba baños de leche fresca.

Los laboratorios modernos ahora saben por qué la leche logra maravillas en la piel: el ácido láctico. Derivado de la leche agria o fermentada, el ácido láctico es una ayuda para aquellos que buscan mejorar la textura de la piel y el nivel de hidratación. Es un ácido alfa hidróxido; una sustancia natural que disuelve el “pegamento” que mantiene unidas a las células muertas y que puede limpiar hasta las capas más profundas.

El ácido láctico es un miembro de una familia bien conocida de exfoliantes. Como tal, mejora la textura general de la piel por hidratación, el desprendimiento de las células muertas de la superficie y la promoción producción de colágeno. En consecuencia, el ácido láctico a menudo funciona bien como reductor de arrugas y finas líneas, ayuda a emparejar el tono de la piel y a disminuir las cicatrices del acné.

El ácido láctico también es considerado uno de los mejores ácido alfa hidróxidos a utilizar, ya que la mayoría, a menudo, pueden ser irritantes para la piel. El ácido láctico es suave en comparación con otros y por lo general no irrita ni siquiera a las personas que tienen enfermedades de la piel, como el acné o la rosácea. Sin embargo, en casos de pieles extremadamente sensibles, se debe tener cuidado al utilizar productos cuyos contenido de ácido láctico es particularmente alto.

La buena noticia es que para aprovechar los beneficios del ácido láctico no es necesario recurrir a productos costosos. Prueba con las recetas caseras de leche que siguen a continuación:

Mascarilla para piel radiante

Mezcla 2 cucharadas de leche en polvo con 1 cucharada de miel y 2 de agua, y revuelve hasta que se forme una pasta. Aplícalo a tu cara y cuello y déjalo actuar hasta que se seque. Enjuaga con agua tibia.

Suavizante de piel

Mezcla una taza de leche entera, líquida, con 3 cucharadas de avena en hojuelas. Utiliza esta mezcla como exfoliador de cara y cuerpo. Luego, déjalo secar y luego enjuaga con agua tibia. Tu piel se sentirá más suave y tersa.

Mascarilla hidratante

Para hidratar la piel y evitar el envejecimiento prematuro, mezcla el contenido de 2 cápsulas de vitamina E, 2 cucharaditas de yogurt entero, media cucharadita de miel y media cucharadita de hugo de limón. Revuelve bien y aplíca en la cara y cuello. Déjalo reposer por 15 minutos y luego enjuaga con agua tibia. Evita la exposición directa con el sol por las próximas 24 horas.

Mascarilla para reducir el tamaño de los poros

Si tienes problemas con poros grandes y abiertos y quieres una piel radiante, la clave es la crema agria (leche agria). Los productos lácteos son poderosos para contrarrestar este problema. El truco: toma crema agria al gusto, aplícatela en la cara y cuello. Espera 15 minutos y lava con agua tibia.

Baños de leche

Agrega una taza de leche en polvo al agua del baño. Los baños regulares con leche nutren y suavizan la piel.

Exfoliador de cuerpo

Para una piel más radiante, disuelve un poco de sal en agua hirviendo. Agrégale cuatro tazas de leche líquida, entera. Vierte esta mezcla en el agua de la bañera y remójate en élla por 20 minutos. Frota vigorosamente todo tu cuerpo con una esponja vegetal. Al finalizar, toma una ducha con agua tibia.

Fácil y práctico, no les parece?

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