Mudras: el poder de la curación en la punta de los dedos

Los Budas y los bodhisattvas se representan en el arte budista con gestos estilizados llamados mudras. La palabra «mudra» en sánscrito significa «sello» o «señal», y cada mudra tiene un significado específico.

Los profesionales de la meditación, yoga y terapias energéticas afirman que los mudras ayudan a completar el circuito energético del cuerpo, promoviendo que nuestra fuerza vital se mantenga dentro del cuerpo y que no escape a través de la punta de los dedos. Sellar una determinada pose de meditación o yoga a través de nuestras manos nos puede ayudar a preservar y cultivar el Qi, Prana o fuerza vital.

Los mudras más conocidos son aquellos que se realizan durante la meditación, sentados en posición de loto (con las piernas cruzadas), las manos en las rodillas, las puntas de los dedos pulgar e índice en unión, o en el regazo, los dedos de la mano derecha apoyados sobre la palma de la mano izquierda. También el gesto cristiano de la oración es un mudra, así como es el «Namaste», gesto de saludo hindú, en el cual las manos se sitúan delante del pecho, las palmas tocándose una con otra.

Modalidad de Curación

Como modalidad de curación, los dedos se entienden como circuitos eléctricos, que re-dirigen el flujo libre de la energía (prana) que está presente en estos puntos de descarga. Cuando la energía se enfoca con intención de vuelta hacia el cuerpo, se puede conseguir resultados específicos para lograr el equilibrio interno.

Cada dedo es característico de un elemento: el pulgar es fuego (agni), el dedo índice es aire (vayu), el dedo medio es éter (akasha), el dedo anular es la Tierra (Prithvi), y el dedo meñique es agua (jal ). De acuerdo con la ciencia más antigua de curación, Ayurveda, la vida (ayus) + conocimiento (veda) están compuestos de estos elementos o bloques de construcción. Todas las enfermedades se deben a un desequilibrio en el cuerpo causado por la falta o exceso de cualquiera de estos elementos. Una vez restablecido el equilibrio, el cuerpo puede curarse a sí mismo.

La ciencia moderna ha confirmado que hay concentraciones de electrones libres alrededor de la punta de cada dedo. Cuando se aplica tensión a los dedos y a ciertas partes de las palmas, la energía se dirige a través del cuerpo a lo largo de determinados canales conductivos de nervios (nadis), se irradia desde ubicaciones nerviosas centrales (chakras) y fluye hacia el cerebro. Esta re-dirección y equilibrio de las energías internas causan cambios en las venas, tendones, glándulas y órganos sensoriales, permitiendo que el cuerpo regrese a un estado de bienestar.

El número de mudras existente es incontable, algunos más esotéricos que otros y algunos, de creación más reciente. El hecho es que los mudras se han usado desde hace milenios: evidencia de su práctica se ha encontrado en todos los continentes, en todas las religiones e incluso entre aquellas personas que no profesan ninguna religión. Son poses naturales para el cuerpo, y muchas personas, inconscientemente, aplican esta práctica tocando sus manos y sus dedos de manera instintiva.

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