Leche de Soya

La leche de soya es ampliamente aceptada por su contenido nutritivo y es una bebida ideal para los niños y ancianos.

La mayoría de las marcas de leche de soya que están disponibles en el mercado son saborizadas y fortificadas con vitaminas y calcio. Algunos fabricantes incluso añaden espesantes para que tenga el mismo aspecto y consistencia de la leche de vaca. Otros utilizan la proteína aislada de soya y lo mezclan con azúcar, aceites, agua y estabilizadores para proporcionar el sabor y la apariencia lechosa. Tales productos modificados no proporcionan los beneficios de la verdadera leche de soya.

La leche de soya casera, partiendo de granos de soya enteros, puede presentar una sabor a frijol, pero si pasa a través de las técnicas de procesamiento adecuadas, esto se puede evitar o al menos minimizar. Es una excelente fuente de proteínas de buena calidad, vitaminas del complejo B, isoflavonas y, además, está libre de lactasa. Como muchas personas son alérgicas a la lactosa, la leche de soya es una excelente alternativa a la leche de vaca. Una taza de leche de soya contiene aproximadamente 20 miligramos de isoflavonas que pueden ayudar a reducir el colesterol en sangre, los síntomas de la menopausia, reducir el riesgo de cáncer y también prevenir la osteoporosis.

Instrucciones

Para hacer un litro de leche de soya, se necesitan alrededor de 125 gramos de granos enteros. Dejando a un lado el tiempo de remojo, se necesitan apenas 35 minutos para preparar la leche.

Granos de Soya en remojo

Lo primero que hay que hacer es remojar los frijoles en agua, durante diez a dieciséis horas. Esto se puede hacer la noche anterior. Luego se lavan los granos, sobándolos un poco para eliminar los cáscaras sueltas. Como alternativa, también se pueden usar granos partidos. Estos requieren menos tiempo de remojo, de unas seis a ocho horas.

A continuación, escurrir los frijoles de soya y se colocar en un recipiente apto para microondas. Los granos se deben calentar por al menos dos minutos. El calor ayudará a destruir las enzimas responsables por el sabor a frijol.

Transferir los granos calientes a una licuadora y moler a alta velocidad durante unos dos o tres minutos. Se puede añadir un poco de agua en caso de que la mezcla esté demasiado espesa y la licuadora tenga problemas para triturarla. El producto final debe tener la apariencia de un puré espumoso.

Añadir ocho tazas de agua a una olla grande y agregar el puré. Mezclar bien y dejar que hierva. A partir de entonces, cocinar la mezcla a fuego lento durante veinte minutos. Se debe revolver de forma continua para evitar que haga espuma. Después de unos veinte a veinticinco minutos de cocción los granos triturados comenzarán a flotar sobre el líquido lechoso.

Colando el puré de soya

A continuación se debe colar la mezcla usando un trozo de gasa o muselina. Una vez que drene la leche, tomar las bordes de la tela y exprimir el puré para extraer la mayor cantidad de leche posible. La pulpa que queda en el paño se llama “okara” y consiste en las partes insolubles de la soya. Es generalmente de color blanco amarillento y forma parte de las cocinas tradicionales de Japón, Corea y China y, desde el siglo XX, también se ha utilizado en las cocinas vegetarianas de las naciones occidentales. Se puede usar como un ingrediente en recetas de pan o para la alimentación de animales.

La leche de soya obtenida de este modo se puede beber por sí sola o se puede usar para hacer batidos de frutas o helados.

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