La fisioterapia

La fisioterapia (del griego physis, ‘naturaleza’ y therapéia, ‘tratamiento’) es una rama de las ciencias de la salud que ayuda a restaurar o evitar que se pierdan las funciones corporales en los seres humanos.

Esta terapia se sirve de técnicas físicas para favorecer y restaurar el bienestar físico, psicológico y social, teniendo en cuenta las variaciones de los estados de salud. Es decir, tiene en cuenta la globalidad del paciente.

Nos referimos a un tratamiento o terapia natural centrada en el movimiento. El movimiento es un elemento esencial para la salud y el bienestar y depende de la función integrada y coordinada del cuerpo humano en distintos niveles. El movimiento es útil pero, en ocasiones, se ve afectado por factores internos y externos.

Desde la antigüedad se han utilizado técnicas físicas para restituir la salud: masajes, hidroterapia, gimnasia, etc. Para algunos, Hipócrates fue realmente el padre de la fisioterapia. Desarrolló muchos tratamientos centrados en el movimiento, tales como masajes, tracciones, manipulaciones, correcciones posturales, etc. dentro de su filosofía de «ayudar a la naturaleza» (Naturalis Medicatrix) para convertirse en facilitador y así lograr la auto-curación del paciente.

La fisioterapia posee una base científica y está comprometida con la extensión, aplicación, evaluación y revisión de las evidencias (pruebas científicas) que la sustentan. Por lo tanto se basa en la mejor evidencia científica y en la evidencia clínica (experiencia clínica) para garantizar una mejor orientación del diagnóstico y procurar que se busque el problema real del paciente.

La Confederación Mundial por la Fisioterapia (WCPT) en 1967 define a la Fisioterapia desde dos puntos de vista:

  1. Desde el aspecto relacional o externo, como «uno de los pilares básicos de la terapéutica de los que dispone la Medicina para curar, prevenir y readaptar a los paciente. Sus pilares están constituidos por la Farmacología, la Cirugía, la Psicoterapia y la Fisioterapia
  2. Desde el aspecto sustancial o interno, como «Arte y Ciencia del Tratamiento Físico, es decir, el conjunto de técnicas que mediante la aplicación de agentes físicos curan, previenen, recuperan y readaptan a los pacientes susceptibles de recibir tratamiento físico»

¿Qué técnicas emplea?

Una de las técnicas físicas más conocidas y características para restaurar la función a través del movimiento es la terapia manual (masajes, movilizaciones y manipulaciones articulares, neurales, etc.) Pero hay muchas más técnicas, como el ejercicio terapéutico, educación terapéutica, punción seca (uso de agujas), entre muchas más. Además se pueden usar distintos tipos de corrientes eléctricas, láseres u otras energías como parte de un tratamiento.

Cuando hablamos de terapia manual o uso de las manos como terapia siempre se piensa en un masaje pero realmente es cualquier actuación con la mano en cualquier problema de salud. Por tanto se puede usar en pacientes con problemas del aparato respiratorio, ginecológicos, vasculares etc.

Con el ejercicio terapéutico ocurre igual, se puede prescribir para un problema traumatológico como un esguince, pero también en pacientes con dolencias cardiacas, neurológicas, etc. Se usan técnicas en piscinas, técnicas de estabilidad, equilibrio, máquinas o mecano-terapia, integración de Yoga, Pilates o cualquier tipo de movimiento que induzca a la mejora del paciente.

Otro ejemplo es la reeducación postural del tono, sinergias y patrones neuro-motores patológicos utilizados específicamente en pacientes con problemas neurológicos como en los casos de parálisis cerebral, lesionados medulares, esclerosis múltiple, entre otra..

También se utilizan agujas de distintas formas. Por un lado la

Punción seca

usa la aguja para desactivar puntos gatillo, principalmente en dolores musculares pero también dolencias relacionadas con el sistema nervioso como la espasticidad. También se usa la acupuntura desde una concepción energética u oriental. Además cualquier técnica con agujas puede ser reforzada por el uso de otra técnica, por ejemplo la electroterapia. Esto permite dar estimulación al cuerpo, diferentes a los procesos con aguja sola para llegar a los puntos críticos poco o nada accesibles con la mano.

El estudio de la corriente eléctrica como terapia se denomina electroterapia. Muchas veces olvidada por los fisioterapeutas debido a su uso inadecuado y simplista, sin embargo, tiene múltiples utilidades. Puede ayudar a aplacar dolores, permite diagnosticar lesiones, mejorar la recuperación de músculos y nervios, puede combinarse con ejercicios o junto con acupuntura (electro acupuntura).

Lo fundamental es que no se aplica una sola técnica sobre el paciente, si no más bien, un conjunto de conocimientos científicos mediante el juicio clínico de acuerdo con un diagnóstico concreto, en un momento determinado.

Campos de aplicación

Dentro de la labor asistencial, el fisioterapeuta puede especializarse en distintos ámbitos de las ciencias de la salud. De esta manera se puede apreciar que el fisioterapeuta no es solamente un profesional que da masajes, o manipula articulaciones o pone un vendaje. En definitiva, es una especialidad que requiere de conocimiento profundo de una rama médica y de una parte o partes concretas del cuerpo.

En que te puede ayudar la Fisioterapia

La fisioterapia puede ayudar a prevenir lesiones, reconociendo los posibles elementos que pueden provocarlas: posturas en el hogar o sitio de trabajo, descubriendo alteraciones en los patrones de movimiento, entrenándote en ejercicios de calentamiento o gestos deportivos adecuados, etc. También pueden ayudar tratando lesiones ya producidas, desde tortícolis a esguinces de articulaciones, pasando por rotura de fibras musculares, contracturas, hernias fiscales y mucho más.

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