Hatha Yoga – El yoga de las posturas

Lo que muchos llaman «yoga» es en realidad Hatha Yoga.

Hatha Yoga es un sistema introducido por el Yogi Swatmarama, un sabio de la India, del siglo 15. Este sistema particular de yoga es el más popular, y es a partir del cual se originan los otros estilos, como por ejemplo el Power Yoga, Bikram Yoga, Ashtanga Yoga, Kundalini Yoga, etc.. La palabra «hatha» proviene de dos términos en sánscrito: «ha» que significa «sol» y «tha» que significa «luna». Por lo tanto, el Hatha Yoga se conoce como la rama del Yoga que une los pares de opuestos refiriéndose a las corrientes positivas (sol) y negativas (luna). Se concentra en los pasos tercero (Asana) y cuarto (Pranayama) de las ocho ramas del yoga.

El Hatha Yoga promueve el equilibrio entre el cuerpo y la mente, también ayuda a liberar elementos espirituales más sutiles de la mente a través de posturas físicas o asanas, técnicas de respiración o Pranayama y Meditación.

  • Los asanas son posiciones corporales diseñadas para mejorar la salud y eliminar las enfermedades del cuerpo físico. La palabra «asana» en sánscrito significa «asiento», lo cual se refiere no sólo a la posición física del cuerpo, sino también a la posición del cuerpo en relación con el universo. Las posturas estaban originalmente destinadas para la meditación, ya que las éstas pueden hacer que uno se sienta relajado durante un largo periodo de tiempo. La práctica regular de asanas promueve flexibilidad, fortaleza ósea y muscular, así como recompensas no materiales, tales como el desarrollo de la fuerza de voluntad, la concentración y la auto-contemplación.
  • El Pranayama se deriva de las palabras «prana» (fuerza vital o energía) y «ayama» (control). Es la ciencia del control de la respiración. Esta es una parte importante del Hatha Yoga, ya que los yoguis de la antigüedad afirmaban que la mente se controlaba mediante la respiración. La práctica de Pranayama también puede ayudar a liberar las energías latentes dentro de nuestro cuerpo.

La práctica del Hatha Yoga puede ayudarnos a reconocer nuestras potencialidades físicas y mentales. A través de la práctica continua de asanas, ganamos flexibilidad y fuerza, y además aprendemos a manejar, de mejor manera, las situaciones estresantes. Los ejercicios de relajación del Hatha Yoga abren los canales de energía, lo cual a su vez permite que la espiritualidad fluya libremente. Algunas de las poses del Hatha yoga también masajean y tonifican nuestros órganos internos, ayudando a prevenir enfermedades como la diabetes, la artritis y la hipertensión. También promueven el balance de las funciones internas y glandulares. El Pranayama, por otro lado, puede ayudar a controlar el asma y la bronquitis.

El Hatha yoga nos prepara para lidiar con el estrés, aliviar la tensión, y hacer frente a la ansiedad y la depresión. Más importante aún, nos ayuda a poner la mente en un estado de enfoque en preparación para la meditación y, finalmente, para búsqueda de la iluminación.

Te recomendamos