¿Existe una dieta para diabéticos?

Cualquier programa dietético para diabéticos se complica por el hecho de que un mismo alimento consumido por diferentes personas producen diferentes respuestas en los niveles de azúcar en la sangre.

Las investigaciones en curso que estudian la capacidad que tienen los alimentos para elevar los niveles de glucosa (conocido también como índice glucémico) en la personas, indican que las respuestas dependen de las proporciones de carbohidratos, proteínas y grasas. Por ejemplo, algunas personas sufren de un pico de glucosa tan pronto se toman un vaso de jugo. Sin embargo, el mismo jugo lo pueden tolerar mejor si lo toman junto con una comida que incluya proteínas y grasas.

Por lo general, en una dieta para diabéticos se desalienta el consumo diario de carnes , productos lácteos y postres altos en grasas. También se recomienda eliminar el consumo de alimentos muy salados y evitar el exceso de calorías que puedan conducir a la obesidad.

¿Qué puede hacer la persona con diabetes para crear una dieta personalizada?

Tal vez dos de las herramientas más útiles son el monitoreo de la glucosa en la sangre y llevar un diario detallado sobre lo que consume y sobre su estilo de vida. Los lectores de glucosa indican la respuesta del cuerpo a las comidas, meriendas, ejercicio, estrés, enfermedades y otros hábitos generales. Tras un examen cuidadoso de las lecturas del medidor y de las anotaciones de su diario, usted y / o su médico pueden diseñar una dieta adecuada para su estilo de vida. Por ejemplo, su médico puede aconsejarle que evite grandes ingestas calóricas durante la cena, sobretodo si la anotaciones en su diario para las noches revelan que usted se sienta a ver televisión hasta la hora de dormir. Por otro lado, una anotación que diga que camina, a paso ligero durante 20 minutos, después de la cena, puede significar que no se requiera de ningún cambio en particular ya que el ejercicio disminuye los niveles de glucosa en sangre.

La planificación exitosa de una dieta para diabéticos generalmente incluye todos los tipos de alimentos pero debe comenzar con una estimación real de la cantidad de calorías que necesita la persona para manejar un peso saludable. Partiendo de allí, el 55-65% de las calorías diarias totales se asignan a los carbohidratos complejos, el 20% a los alimentos ricos en proteínas, y de 15-30% a los alimentos grasos.

Una vez que las proporciones se han estimado, se puede determinar el tamaño, la hora y el número de comidas al día. Por ejemplo, es posible que seis comidas pequeñas sean más fáciles de digerir y asimilar que tres comidas grandes ya que es más sencillo eliminar cantidades pequeñas de glucosa debido a que se necesita menos insulina. A menudo, también, comer en horarios constantes puede mejorar los niveles de glucosa.

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