Curas naturales para problemas digestivos durante el embarazo

¡Felicitaciones! Estás embarazada y probablemente te estés sintiendo emocionada o ansiosa, o ambas cosas. Tal vez, también te estés sintiendo un poco nauseabunda.

Las náuseas del embarazo son, probablemente, uno de los síntomas más comunes del embarazo y que afecta a alrededor del 85% de todas las mujeres embarazadas. ¿La buena noticia? Las náuseas suelen desaparecer alrededor de la semanas 12-14. ¿La mala noticia? Estas puede ser unas muy duras 12-14 semanas!

Por otro lado, estreñimiento, exceso de gas y acidez estomacal o reflujo gástrico, por desgracia, son otros síntomas que tienden a empeorar a medida que el embarazo avanza. Sin embargo, hay varias cosas que puedes hacer para aliviar estas molestias digestivas.

Náuseas

Al igual que con otros síntomas del embarazo, la causa más probable de los vómitos y náuseas durante el primer trimestre, son los cambios hormonales. La mayoría de las veces son leves y desaparecen a la mitad del embarazo, y de ninguna manera causan daños al bebé. Pero, en algunos casos, los síntomas pueden ser más intensos y pueden conducir a la pérdida de peso y a la deshidratación, lo cual no es saludable. Si estás está embarazada de gemelos, tus síntomas podrían ser aún más severos (más hormonas del embarazo) y en este caso, es importante que obtengas asistencia de tu médico.

¿Cómo encontrar alivio?

Si te sientes mareada y con náuseas tan pronto te despiertas, podría ser que el nivel de azúcar en tu sangre esté un poco bajo. Mantén galletas de soda y algún tipo de bebida cerca de tu cama y toma un bocado, incluso antes de levantar la cabeza de la almohada. Siéntate en la cama durante unos diez minutos, mientras tu cuerpo absorbe los alimentos, y luego, levántate lentamente.

Otro remedio natural comúnmente utilizado para la náusea es el jengibre. Para un remedio casero fácil, puedes preparar té de jengibre con miel. Para hacer este té, hierve unos trocitos de jengibre fresco en 1 taza de agua, durante 10 minutos. Puedes agregar más agua si es demasiado fuerte y endulzar con miel de abejas.

También puedes probar dividiendo tu suplemento de ácido fólico prenatal en dos porciones y tomar 1/2 por la mañana y 1/2 en la noche, antes de acostarse.

Si sufres de náusea durante todo el día, prueba comer porciones más pequeñas y más frecuentes, cada 1 1/2- 2 horas. Puede parecer contrario a la intuición, pero es importante comer pequeñas comidas ricas en proteínas, incluso, aún si no tienes mucho apetito. Debes evitar que tu estómago esté totalmente vacio o demasiado lleno. Esto aplica inclusive en las horas nocturnas. Un bocado pequeño de proteínas- almendras por ejemplo – en caso de que te despiertes durante la noche, a menudo, servirá para evitar las náuseas por la mañana.

Puedes también probar incluyendo alimentos “ácidos / amargos” en tu dieta diaria. El sabor amargo es astringente – Papaya con jugo de limón, 1/2 toronja, arándanoa, bayas, aceitunas, encurtidos, kéfir, etc.- y ayuda a aliviar las náuseas. Muchas mujeres anhelan éstos alimentos durante el primer trimestre, tal vez por esta misma razón. El kéfir tiene un valor especial: es un producto lácteo cultivado que contiene probióticos, proteínas y es más fácil de digerir que la leche o yogur.

Estreñimiento

Para muchas mujeres embarazadas, también existe el problema de que nada sale de su cuerpo, es decir, sufren de estreñimiento y distensión abdominal por exceso de gases estomacales y/o intestinales.

Las hormonas del embarazo, fundamentales para un embarazo saludable, juegan un papel importante en este asunto. El exceso de progesterona interfiere con la labor de los intestinos haciendo que el tránsito de los alimentos se realice con menor velocidad y eficacia. Adicionalmente, los intestinos son físicamente desplazados por el útero a medida que va creciendo (hacia el segundo y tercer trimestre).

¿Cómo encontrar alivio?

Come más frutas y verduras, fibra dietética, cereales y muchísima agua. Si no agrava tus problemas estomacales y habiendo primero consultado con tu médico, toma una bebida con cafeína al día, ya sea té o café (no más de 200 mg de cafeína al día). Una cucharadita de melaza o una cucharada de aceite de oliva también te pueden ayudar con el estreñimiento. Por último, se recomienda la actividad física. Cualquier ejercicio es bueno para darle movilidad a los intestinos. Para los gases, el té de jengibre es ideal.

Indigestión

Una vez más, la progesterona suele ser es el principal culpable de los problemas digestivos por que hace que los músculos y los vasos sanguíneos se relajen, incluyendo el anillo de músculo en la parte inferior del esófago que normalmente mantiene los alimentos y ácidos en el estómago, evitando el reflujo. Estos síntomas pueden empeorar a medida que avanza el embarazo porque el útero en crecimiento puede empujar el estómago fuera de su posición normal. Las mujeres que ya son propensas a la indigestión y a la acidez tienen a sufrir síntomas más severos.

¿Cómo encontrar alivio?

En primer lugar, averigua qué alimentos son los más irritantes para ti. Mantener un diario de los alimentos que consumes puede ayudar a determinar qué ingredientes y bebidas son los que te causan mayor número de problemas. Para muchas mujeres, la salsa de tomate, las comidas picantes y / o grasosas, el café y, por desgracia, el chocolate, suelen ser alimentos problemáticos. Come porciones más pequeñas y frecuentes de alimentos “buenos” a lo largo del día.

Otra sugerencia es comer alimentos y beber líquidos por separado. Trata de esperar entre 15 y 20 minutos después de comer para beber. Y, por último, evita acostarte o reclinarte inmediatamente después de comer. Trata de permanecer de pie por lo menos dos horas y aprovecha este tiempo para realizar algún tipo de actividad física, por ejemplo, caminar.

Recuerde siempre consultar a tu médico si estás experimentando dolor o malestar durante el embarazo.

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