Comienzos de la práctica de la aromaterapia

La aromaterapia utiliza los aceites esenciales concentrados de diferentes plantas con fines terapéuticos. Estos aceites pueden ser administrados a través de masajes, inhalaciones, compresas y baños.

Aunque se asocia comúnmente con aplicaciones de belleza y relajación general, los aceites esenciales tienen componentes químicos complejos que, al igual que las hierbas, tienen propiedades medicinales que afectan al organismo de diversas maneras. Se requiere de un entrenamiento profesional para poder seleccionar, preparar y aplicar estos aceites, al igual que para entender los diferentes niveles de toxicidad, efectos secundarios e interacciones con otros fármacos que pueden tener estos potentes compuestos naturales.

La aromaterapia se ha utilizado durante miles de años, el ejemplo más antiguo fue descubierto en Iraq y se remonta a 6.000 años. Evidencia de su utilización ha sido encontrada en Egipto, China, India, Tíbet, Persia, Arabia, África, Europa, entre otras. Muchas de estas culturas dejaron descripciones escritas sobre su uso incluyendo prescripciones, métodos de preparación y dosificaciones. Se sabe que en la antigua Grecia, Hipócrates, considerado el padre de la medicina, utilizaba compuestos aromáticos para el tratamiento de trastornos femeninos por sus propiedades anti-bacterianas.

En el siglo XIX los aceites esenciales fueron sometidos a diversos análisis científicos con la finalidad de poder identificar los componentes terapéuticos de las plantas y para documentar sus usos medicinales. Un químico francés, Maurice Gattefosse, estudió los efectos psicológicos y fisiológicos de los aceites esenciales. Fue él quien, en 1937, acuño el término Aromaterapia. Le siguió el Dr. Jean Valnet, quien dedicó gran parte de su vida profesional a la investigación de la aromaterapia y quien escribió el texto clásico de esta disciplina llamado «La Práctica de la Aromaterapia».

Las investigaciones han continuado, primordialmente, en Alemania, el Reino Unido, Estados Unidos y Francia y la práctica continúa siendo investigada y enseñada con el fin de verificar y promover su uso seguro y efectivo como parte de la terapéutica médica. El uso de la aromaterapia en los hospitales fue introducido por las enfermeras como un medio para reducir el dolor y la ansiedad y para aumentar el bienestar de los pacientes, proporcionando un importante apoyo al proceso de curación. Actualmente se siguen realizando estudios científicos y éstos, día a día, proporcionan más evidencias sobre el uso terapéutico de los aceites esenciales.

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