Almuerzos escolares

Cuando se trata de nuestros hijos, cubrimos los aspectos básicos de manera vigilante: les enseñamos a evitar personas extrañas, a abrocharse el cinturón de seguridad, les proporcionamos equipos de seguridad adecuado cuando practican deportes, etc.

¿Pero, consideramos tener el mismo cuidado a la hora de embalar sus almuerzos escolares? Un almuerzo escolar incorrectamente empaquetado puede terminar en alimentos en mal estado. En el mejor de los casos, sólo significará que nuestros niños se queden sin comer; en el peor de los casos, podrían terminar enfermos.

Una de las cosas más importantes a la hora de preparar la lonchera de los niños es analizar el carácter perecedero de los alimentos que estamos preparando. Los alimentos perecederos pueden permanecer a temperatura ambiente durante no más de dos horas, una hora si hace mucho calor. Los alimentos, refrigerados de manera adecuada, pueden durar mucho tiempo más, pero en la escuela, la mayoría de niños en edad escolar no tienen acceso a refrigeradores.

A continuación presentamos unos cuantos consejos a tomar en cuenta a la hora de preparar los alimentos.

  • Comience el día con una lonchera limpia. Las loncheras con aislantes son muy populares y mantienen los alimentos más frescos que las bolsas de papel, de plástico o las loncheras de metal. Cuando los niños lleguen a casa, límpielas con agua tibia y jabón, y deje que se sequen por completo durante la noche antes de su envasado al día siguiente. Esto ayuda a disuadir la proliferación de bacterias.
  • Elija envases seguros, por ejemplo, bolsas plásticas de cierre hermético o envases plásticos con tapas que cierran a presión. Para las bebidas, cambie de termo con frecuencia ya que las roscas de las tapas, con el uso frecuente, se aíslan y los picos, como son difíciles de limpiar, pueden albergar hongos.
  • En la medida de lo posible, opte por alimentos que no son perecederos. Prepare alimentos que no requieran de refrigeración y que duren desde el momento en que se prepara en la mañana hasta que los niños los consuman en el almuerzo. Porciones de frutas pre-envasados son también buenas opciones porque son menos perecederos.
  • Anime a los niños mayores para preparen sus sandwiches por su cuenta en la escuela. Empaque el pan en un recipiente y los rellenos, como el jamón o el queso por separado. Así garantiza que el almuerzo esté lo más fresco posible, y el pan no estará aguado!
  • Las compresas frías están diseñadas para mantener los alimentos frescos, no para enfriarlos. Si usted prepara la lonchera en la mañana, con ingredientes a temperatura ambiente, es poco probable que la compresa mantenga los alimento los suficientemente fríos. En su lugar, prepare lo alimentos la noche anterior, empaque todo y coloque la lanchera en el refrigerador.
  • Para los alimentos calientes como sopa o guisado, utilice un recipiente con aislante. Antes de guardar la comida, llene el recipiente con agua hirviendo, deje reposar durante unos minutos, vacíe y luego ponga la comida caliente. Mantenga el envase bien cerrado hasta la hora del almuerzo para ayudar a minimizar el riesgo de contaminación y proliferación de bacterias.

Finalmente piense con anticipación.

No planificar adecuadamente, no pensar en la cantidad de tiempo que va a tomar desde el momento en que se preparan los alimentos hasta que se coman la comida, es un error común. No olvide lavar bien sus manos antes de manipular los alimentos. Y recuérde a los niños la importancia de lavarse las manos antes de sentarse a comer cada día.

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