Albaricoques (Prunus armeniaca L.)

El albaricoque pertenece a la familia de las rosáceas, la cual incluye otros árboles frutales como la manzana, pera y melocotón.

Perfil nutricional del Albaricoque

Existen, aproximadamente, cuarenta variedades diferentes de albaricoques que difieren en tamaño y color, los cuales van del amarillo al rojo anaranjado. Alrededor de la mitad de la cosecha mundial de albaricoque se conserva en enlatados y el resto en su forma deshidratada, en mermeladas o al natural.

Si se dejan al aire libre, los albaricoques anaranjados se tornan marrones a los pocos días de la cosecha. Para que mantengan su color naranja, son tratados con dióxido de azufre, un agente conservante. A menos que sea alérgico al dióxido de azufre, por lo general, no representa un riesgo para la salud.

El cultivo de albaricoques se remonta a más de tres mil años. El nombre botánico de los albaricoques sugiere que la fruta se originó en Armenia, sin embargo, pareciera que sus verdaderos orígenes se encuentran en algún lugar entre el noreste de China y Rusia, cerca de la Gran Muralla. Los albaricoques finalmente llegaron a Armenia y luego, en una mayor expansión, hacia el oeste a través de Europa. Los albaricoques fueron llevados a América por los colonos ingleses y misioneros españoles.

¿Por qué comer albaricoques?

Los albaricoques deshidratados son una de las mejores fuentes naturales de vitamina A y beta-caroteno. Sólo un puñado de albaricoques excede con creces la cantidad diaria recomendada de beta-caroteno y, dependiendo de la variedad, el contenido de carotenoides puede llegar a más de 16.000 microgramos en sólo tres albaricoques frescos. El Beta-caroteno, criptoxantina y gamma-caroteno son los carotenoides predominantes en esta fruta. Los albaricoques son también una buena fuente de potasio, vitamina C, y fibra, y contienen una gran cantidad de fitoquímicos tales como el ácido D-glucárico, el ácido clorogénico, el geraniol, la quercetina y el licopeno.

En la medicina popular…

Ya desde 502 DC, se encuentran informes que sugieren que las semillas de albaricoque eran eficaces en el tratamiento del cáncer. Hoy en día, muchas personas todavía creen que la toxina natural de cianuro que se encuentra en la semilla de albaricoque, podría ser útil. Las semillas de albaricoque se utilizan para hacer el laetrilo, un medicamento alternativo contra el cáncer; sin embargo, hace más de veinticinco años, el Instituto Nacional del Cáncer afirmó que éste era un tratamiento ineficaz. En el siglo XVII, el aceite de albaricoque era utilizado en Inglaterra para curar úlceras.

Según la ciencia…

  • Visión:Rico en vitamina A, es un potente antioxidante que previene el daño de los radicales libres a los tejidos del ojo. Investigadores que estudiaron a más de 50.000 enfermeras, encontraron que aquellas con el mayor consumo de vitamina A redujeron el riesgo de desarrollar cataratas en casi un cuarenta por ciento.
  • Cáncer: La Sociedad Americana Anticancerosa ha establecido que los albaricoques y otros alimentos ricos en carotenos pueden reducir el riesgo de cáncer de laringe, esófago y pulmones.
  • Salud del Corazón: Según un estudio clínico, los pacientes que tenían el nivel más bajo de consumo de betacaroteno tuvieron casi el doble de riesgo de tener un ataque al corazón. Aquellos con la mayor ingesta de beta-caroteno tenían un tercio menos de riesgo de sufrir un ataque al corazón y alrededor de la mitad del riesgo de morir por esa causa.

Tips

  • Busque albaricoques frescos que tengan un intenso color naranja y de textura suave.
  • Para evitar calorías extras, elija albaricoques enlatados en su jugo y no en almíbar.
  • Los orejones (albaricoques deshidratados) vienen en color naranja (azufrados) o marrones (no azufrados).
  • Mantenga los albaricoques frescos refrigerados, ya que tienen una vida útil muy corta.

{slider=Bibliografía}

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