10 Remedios Caseros para la Gastritis

Young woman in pain lying on bed

La gastritis es una condición en la que la mucosa gástrica se irrita y se inflama. Esto puede ser debido a malos hábitos alimenticios, abuso de ciertos medicamentos, estrés, ansiedad, o por la presencia de la bacteria Helicobacter pylori.

La mucosa gástrica es la capa de células que protege al estómago de la acidez que es producida por los jugos gástricos.

Los síntomas de la gastritis varían según cada persona.

Algunos que sufren de esta condición pueden sentir malestar o dolor en el estómago, eructos frecuentes, flatulencia, náuseas, vómitos, sangre en las heces y ardor o acidez estomacal. Lo cierto es que padecer de esta enfermedad no es para nada agradable, pero por suerte es fácil de controlar.

Aquí están los 10 mejores remedios caseros para la gastritis:

Agua de coco

El agua de coco es el líquido que se encuentra en forma natural dentro del hueco del coco. La ventaja del agua de coco es que puedes tomarlo todas las veces que quieras. Contiene varios minerales y compuestos que calman el sistema digestivo y ayudan a eliminar los radicales libres. Además, el agua de coco es un hidratante por excelencia. Si no puedes conseguirlo directo de la misma fruta, asegúrate de comprar una marca con la menor cantidad posible de aditivos.

Jugo de papas

El jugo de papas crudas es otro excelente remedio para la gastritis porque es un antiácido con propiedades que reducen muchos de los síntomas más persistentes como los calambres estomacales,  el exceso de gas y la hinchazón del estómago.

Para prepararlo:

Pela una o dos papas y rállalas. Pon la papa rallada en un colador y presiona para sacarle el jugo. Luego diluye el jugo que obtuviste de las papas con agua tibia. Tómate esto tres veces al día, unos 30 minutos antes de comer. Hazlo durante  dos semanas.

Raíz de jengibre

El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias maravillosas. Si mezclas partes iguales de jugo de cebolla y jugo de jengibre y lo tomas dos veces al día, sentirás alivio de los síntomas de la gastritis. Esta mezcla también combate las náuseas y cura la irritación estomacal.

Para extraer el jugo tanto de la cebolla como del jengibre puedes cortarlos en pedazos pequeños y machacarlos. También sirve rallarlos o simplemente licuarlos.

Agua de arroz

Este remedio es muy popular alrededor del mundo porque es fácil de preparar. Lo único que necesitas hacer es agregar una taza de arroz crudo a 4 mililitros de agua hirviendo. Deja que siga hirviendo por unos 8 minutos más, luego retíralo del fuego.  Cuela el líquido y tómalo tibio dos veces al día.

Yogurt

Aunque no tengas gastritis, el yogurt es buenísimo para tu organismo porque los probióticos que contiene ayudan a proteger la mucosa gástrica. Los lactobacilos del yogurt natural inhiben la colonización de la bacteria Helicobacter pylori, que a veces es la responsable de la gastritis. Además, el yogurt natural o artesano te sube las defensas y hace que tu cuerpo tenga más probabilidades de luchar contra las infecciones.

Lo único que tienes que hacer es comer diariamente 2 ó 3 tazas de yogurt natural o artesano hasta que sientas un alivio.

Si necesitas que tenga más sabor, puedes agregarle guineos (también llamados bananos, plátanos o cambures)  y un poquito de miel. Prepáralo como un batido y tómatelo dos o tres veces al día.

Aceite de oliva y leche

Aunque suene extraña esta combinación, es muy eficaz en el tratamiento de la gastritis. Lo único que tienes que hacer es agregar una cucharada de aceite de oliva extra virgen a un vaso de leche tibia. Asegúrate de usar leche semidescremada o baja en grasa. Toma esto en ayunas temprano en la mañana todos los días.

Jugo de limón

La acidez del limón ayuda a neutralizar los ácidos gástricos. Consigue un limón mediano, córtalo en dos y exprime la mitad en un vaso con agua a temperatura ambiente. Toma esto una vez al día antes del desayuno.

Desayuna avena

Comer avena tiene muchos beneficios para la salud. Además de ser fácil de preparar, es deliciosa. Simplemente agrega una taza de copos de avena a  una olla que contenga leche baja en grasa o agua y ponlo a cocinar durante unos 5 minutos. Puedes agregar pasitas, unas rebanadas de guineo (cambur, plátano o banano) o melón para endulzarlo. No utilices azúcar. Come esto todas las mañanas. La fibra soluble contenida en la avena es excelente para el tratamiento de la gastritis.

Té de manzanilla

Los aceites esenciales contenidos en la manzanilla son excelentes para el sistema digestivo. Este té elimina los gases que producen la flatulencia y el exceso de eructos. Además reduce la molesta inflamación del bajo vientre.

Para prepararlo consigue flores secas de manzanilla. Si no encuentras la flor seca, puedes secarla tú misma. Es sencillo pues lo único que tienes que hacer es colgarlas hacia abajo en un lugar seco pero con bastante ventilación.  Esto toma pocos días.

Cuando ya tengas tus flores secas,  agrega dos o tres a una taza con agua hirviendo. Cúbrelo durante diez minutos. No hiervas la manzanilla directamente porque se perderán los componentes curativos. Puedes agregar un poquito de miel para endulzar. Toma esto varias veces al día durante una semana.

Miel orgánica

La miel tiene la capacidad para reducir la acidez en el estómago y sanar la mucosa gástrica. Este remedio es fácil de preparar. Lo único que tienes que hacer es agregar dos cucharadas de miel orgánica a un vaso con agua tibia. Mézclalo bien y tómatelo en ayunas. Asegúrate de hacerlo durante varias semanas para empezar a sentir los resultados.

Pues aquí los tienes. Todos estos remedios caseros son muy fáciles de preparar, no requieren de mucho tiempo y no rompen el bolsillo. Recuerda que cada cuerpo es diferente y lo que le funciona bien a una persona no necesariamente será bueno para ti. Así que prueba con todos los remedios hasta que encuentres el que te dé alivio. Si persisten las molestias consulta a tu médico.

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